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lunes, 4 de agosto de 2014

NADIE EN CASA Alan Rojas Ramírez

Nadie en Casa
Antología poética, 2012 – 2014
por Alan Rojas Ramírez


Diseño de portada e ilustraciones Diego Rodríguez

lunes, 4 de octubre de 2010

El túnel

"Volví a casa con la sensación de una absoluta soledad.
Generalmente, esa sensación de estar solo en el mundo aparece mezclada a un orgulloso sentimiento de superioridad: desprecio a los hombres, los veo sucios, feos, incapaces, ávidos, groseros, mezquinos; mi soledad no me asusta, es casi olímpica"

La mejor parte del libro "El túnel", de Ernesto Sabato (según entiendo, se pronuncia como esdrújula: Sábato).
Bien puedes morir sin leer su libro, aunque sería una pena.



sábado, 17 de julio de 2010

Presentación del libro: Ciudad Rap


La CDHDF y Ecos Suicidad Ediciones, tienen el placer de invitarlos a la presentación del libro: Ciudad Rap. El día martes 20 de julio del 2010, en las instalaciones de la CDHDF (sala Digna Ochoa y Plácido 1); ubicada en Av. Universidad 1449 Col. Florida, pueblo de Axotla. Del. Álvaro Obregón. A escasos pasos de la estación del metro Viveros/Derechos Humanos.

Presentan el libro:
Luis González Placencia (CNDHDF)
Elí Evangelista Martínez (Académico, UNAM)
Carlos Cruz (Cauce Ciudadano A. C.)
Genaro Wong (FFyL),
Alan R. Ramírez (autor)

domingo, 2 de mayo de 2010

¿Cómo nació la idea del libro Cuidad Rap? Desde una autorreflexión del autor.

Tras publicar mi primera novela (Diario de un anónimo, 2006) comencé a trabajar en una antología de cuentos. Habré hecho unas 40 cuartillas. Ansioso -por nuevamente publicar- le platiqué a un reportero independiente, Alberto Solís, que en ese entonces colaboraba con la revista Milenio. Leyó el mejor cuento que tenía (a mi punto de vista). Su crítica me devastó: “Leí con atención tus textos, encuentro ideas y valor; sin embargo creo que no sólo debe nutrir a la literatura. Aprecio la inquietud de escribir y la valoro, lo que no entiendo es dónde está tu prisa, para qué apresurarte a publicar, lo que escogiste es un arte, algo que se cultiva y es con el tiempo”. Decidí no volver a escribir, al menos hasta que me cultivara lo suficiente. Los cuentos se empolvaron, olvidaron y, posteriormente, murieron. Frustrado por no poder escribir, al menos no éticamente para mi mentor, me cobijé en mi carrera. Sin embargo estudiar filosofía es como aprender el Kamasutra: ya quieres ponerlo en práctica.



Con el tiempo, y una vez que olvidé las palabras de mi gurú, decidí volver a escribir; pero esta vez a escondidas. Se trataba de una novela futurista, cuya trama era la reconstrucción de una nueva -y única nación- a partir de la conspiración global. Hablaba del comportamiento humano y, en especial, de un virus llamado “RexosT1”. Me encontraba escribiendo el segundo capítulo cuando llegó a mi televisor la noticia, en cadena nacional, del virus de la influenza (ah1n1); justo como comenzaba mi novela. Decidí cancelar mis escritos, pues me sentía bombardeado por prejuicios y la idea de que podrían pensar, mis allegados, que carecía de ingenio. Volví, de nuevo, a inmiscuirme más en mi carrera; intentando olvidar mis perversas ganas de escribir.



En las vacaciones escolares de invierno 2008, en un intento de canalizar mi locura y con las ganancias de mi primer libro, decido poner una cafetería: “La pequeña cuba”. En esta aventura me acompañó mi novia, quien, además de estudiar Derecho, se dedicó a la repostería. La cafetería sirvió de refugio para seguir realizando experimentos; como el dar clases de matemáticas a niños de secundaria (metiéndoles ética en los problemas a los pinches chamacos). Aquél refugió vio nacer al “Yelmo Colectivo”, donde desempeñé el cargo de Director; asociado con el Serpiente de MAL (Mentez adictaz luciendo)-CREW. Logramos, con apoyo de Cauce Ciudadano (y Avancemos de Ashoka) realizar un disco de Rap profesional titulado: “Margíname” (2009). Si cierro mis ojos vislumbro aquella época con fatiga: escuela, cafetería, Yelmo Colectivo, productor ejecutivo, vocalista de Magnolia Ridaz y maestro de matemáticas.



Un día pasó lo que tenía que pasar. La cafetería cerró y las clases de matemáticas fueron suspendidas; se rompe la amistad con el Serpiente y, extrañamente, con la mitad del MAL-CREW; y, por si fuera poco, mi compadre y grupo musical me dice que Magnolia está a un paso de tronar. Era como si una maldición me acechara. Las vacas flacas se comieron a las gordas y mis hombros conocieron el suelo. Tras perder la batalla decido exiliarme, fugarme a mi pulsión de muerte. Había perdido amigos, dinero y etcétera de cosas. Pero había ganado una frese: “No hay destino, sólo malas decisiones”.



Ciertamente la escuela, y desde luego que la novia, me habían domesticado. Ya no era el mismo de antes. El Rap era cosa del pasado. Nada, sino bueno recuerdos me ataban a él. No sólo me di cuenta yo, sino que por múltiples voces me llegaban rumores: “el Moreno es plástico”. ¿Alguna vez te han dicho plástico? Es una de las ofensas, o verdades, más dolorosas; es como decir: “chinga tu madre por diez al cuadrado” ¿no sé si me explico? Ciertamente seguía haciendo música, pero corriente y sin sentido; bajo el estandarte de: frustración.



Hay dos personas que valoro mucho en el Rap: el Perro Fumador (Magnolia Ridaz) y el Plata Ramírez (NSM625). Un día me acorralaron y atacaron con todo el arsenal del que disponían: cada verdad destrozaba mi narcisismo. Abatido por aquél combate reflexioné sobre cada uno de mis fracasos. Lloré, para qué esconderlo, lloré por la miseria espiritual en la que me encontraba. Como la oveja perdida quería regresar al rebaño del Rap.



Pasaron algunos meses, marzo del 2009, para que regresara al punto en el que había iniciado. Mi cabeza estaba sumergida en distintos proyectos, todos nuevos. Pero aún faltaba algo: escribir. Ciertamente escribía canciones, sin embargo no era suficiente para mí; necesitaba algo más.



No recuerdo con exactitud el día en que surgió la idea de hacer “Ciudad Rap”; supongo que fue en una infecunda noche, de esas que transcurren entre la ansiedad y los documentales japoneses del canal once. La idea consistía en hacer un libro que consiguiera plasmar la vida en el Rap; no lo que era, sino lo se vivía en su exponente más simple. Intoxicado por algunos diálogos Platónicos, descubrí que la única vía posible, para tal hazaña, se encontraba en la confrontación con los distingos agentes del movimiento. Por un momento pensé que podría escribir y, al mismo tiempo, seguir desenvolviéndome en el Rap; es decir: ¡había encontrado lo que buscaba! Desde luego que los primeros en enterarse de mi proyecto fueron el Perro y Plata Ramírez, quienes, después de todo, me exhortaron e incluso exteriorizaron su apoyo.



La plantación del libro fue silenciosa. Era necesario centrar cada una de las ideas para, con una especie de protocolo, lograr la meta fijada. Al cabo de un tiempo, en mayo 2009, el anteproyecto estaba culminado: correos, teléfonos y páginas webs de Raperos; cartas donde exponía el proyecto, temarios y cuestionarios; cámara fotográfica, de video y grabadora de voz portátil. Todo estaba listo para emprender la travesía.



Cursaba el sexto semestre de mi carrera cuando decidí mandar el primer bloque de invitaciones (aprox. Siete). El primero en saber del proyecto fue Rekom (STK Producciones), quien conocía desde los diecisiete años y, además, militábamos en el crew 4EK (cuatro elementos klan). Le mandé personalmente la invitación (vía Messenger). Estaba ansioso de saber su respuesta. Él, en cambio, se desconectaba y volvía a conectar del Internet sin responderme; hasta que, finalmente, se fue sin decirme una sola palabra. Ya, como decía, había mandado varias invitaciones por correo por lo que dije para mis adentros: “si este cabrón, que lo conozco, me bateó ¿qué podrán decir los demás?”. Esa noche me fui a la cama con una profunda desilusión. A la mañana siguiente abrí mi correo y -¡oh sorpresa! -tenía la primera respuesta. Se trataba de Bocafloja diciendo: “envíame las preguntas por aquí mismo y te las respondo adjuntando algunas fotos y lo que requieras. Un abrazo. Boca”. Ese mismo día, por la noche, Rekom me daba cita para ir a su estudio (y hogar). Ellos, hoy lo veo con mayor claridad, fueron los maderos que avivaron con gran fuerza la llama del proyecto.



Y como Forrest Gump dice: "…eso es todo lo que tengo para decir sobre eso"

Alan R. Ramírez

jueves, 12 de noviembre de 2009

jueves, 21 de mayo de 2009

HECTOR ROMERO DE FILOS

Próximamente saldrá a la venta el libro en el que participo nuestro amigo Héctor Romero (Fac. Filosofía y letras). Estamos ansiosos por poder leer cada página y, yeahh, brindar a tu salud.

jueves, 9 de abril de 2009

De legitimaciones, combates y enamoramientos



Por Fernando Reyes

Todos buscamos legitimarnos: los presidentes espurios o no espurios, las prostitutas que crean sindicatos, los ambulantes que se convierten en diputados o los escritores que buscamos un huequito en la historia de la literatura mexicana. Por eso estamos aquí, en un recinto histórico, científico y académico, en una Feria publicitada en todos los medios escritos y electrónicos, avalada y legitimada por todas las instituciones culturales y literarias.
En días pasados fuimos testigos del circo de dos pistas que dio la llamada crítica literaria de nuestro país en sempiternas vías de desarrollo. Christopher Domínguez inventó su propio diccionario de escritores y lo adjetivó como “crítico”. Se pegó el grito en el cielo, quizá con justa razón, pues Christo no incluyó a todos los que debía ser y les dedicó más espacio a unos que otros. Esto viene a colación, porque dos de los escritores que criticaron acérrimamente a Domínguez son autores incluidos en la antología que hoy nos congrega. Me refiero a Guillermo Samperio y a Eve Gil, autor y autora que se caracterizan por tener una pluma, además de talentosa y prolífica, combativa y contestataria. Samperio (1948), con más de 20 libros publicados que abarcan distintos géneros, Eve Gil (1968), autora de varios libros, ganadora de distintos premios e incansable estudiosa de la literatura escrita por mujeres, tienen algo en común: escriben desaforada y amorosamente, y combaten con la tinta, el papel y la imaginación. ¿Dónde quedó el postulado de Sartre “la imaginación al poder”?
En Fantasiofrenia. Antología del cuento dañado, para fortuna del editor, también participaron autores del calibre de Gonzalo Martré (1928) y Gerardo de la Torre (1938), dos de los escritores de más férreo carácter y actitud de lucha, social y literaria. Protagonistas de movimientos estudiantiles y sindicales, Gonzalo y Gerardo jamás han pactado canonjías o convenios oportunistas. Acostumbrados al desaire institucional y académico, ambos autores han aprendido a sacarle la miel al sarcasmo, a la ironía y a la crítica despiadada del establishment literario.
Sin embargo, los tiempos cambian y se nos enseña a saber negociar. Así lo han aprendido otros de los escritores fanatasiofrénicos aquí incluidos. A través de la fantasía, que no deja de poseer su carga social, y el realismo urbano, dotado de un erotismo velado, Alberto Chimal (1970) y Ernesto Murguía (1972), ambos ganadores de premios nacionales, expresan su joven postura conciliatoria, por medio no del pacto institucional y sí del trabajo diario, en distintos medios y como maestros de la Escuela de Escritores de SOGEM, en donde comparte sus técnicas narrativas con más jóvenes e incipientes escritores, como los que también colaboraron con sus cuentos dañados.
Antes de referirme a estos novísimos autores, comentaré unas palabras sobre otros escritores amigos, con quienes he librado batallas literarias y etílicas. Arturo Trejo Villafuerte (1953), quien con más de 30 libros publicados, sigue escuchando e impulsando a sus alumnos bachilleres de las clases más olvidadas de la periferia. Mauricio Carrera (1959), quien, a pesar de haber ganado cinco premios nacionales y haber entrevistado y estudiado a todos los escritores de su generación, es un narrador y periodista cultural excluido de los diccionarios, antologías y revistas oficiales. Ignacio Trejo Fuentes (1953), ha sabido conjugar la crítica periodística y académica con una narrativa fresca, inteligente y descaradamente humana. Marcial Fernández (1965), uno de los mejores cronistas taurinos, microrrelatista, es uno de los pocos editores en el país que apuesta por nuevos y desconocidos talentos dentro de la esfera oficial. Salud a todos ellos.
Dentro de los colegas, egresados de la escuela de Escritores, bautizados como “sogemitas”, se encuentran dos narradores que han sido incluidos en las antologías de Los mejores cuentos mexicanos: Guillermo Vega Zaragoza, incansable luchador de las letras mexicanas a través del periodismo cultural, la docencia y la difusión, y Edgar Omar Avilés, cuentista desaforado de los temas fantásticos. Ambos se han atrevido a colaborar en casi todas mis compilaciones. Les agradezco públicamente. Los demás autores sogemitas se caracterizan por ser entusiastas escritores nacidos a finales de los sesenta y principios de los setenta: el enigmático y polifacético Sergio Loo, la guionista talibana Myrna Díaz, el obsesivo y aficionado a la farsa Fernando Flores, el observador novelista Jesús Vicente García, el biólogo poeta Mario Jaime, el periodista viajero Mario Rodríguez Leija, el guerrerense y guerrero existencial Edgar Pérez Pineda , la sensual y sensible Rocío Noblecilla, quien ha dejado su natal Ecuador para apostar por la gente y la literatura en México, qué gigante osadía. El caballero de la misantropía, Mauricio Absalón; el valiente Andrei Vásquez, y la bella y electrónica Jessica de la Portilla me han acompañado ya varias veces a leer sus cuentos dañados ante públicos difíciles, y han salido muy bien librados. Ésta última pertenece a la generación de los nacidos en la década de los ochenta; lo mismo que el músico y literato que no le tiene miedo a las palabrotas y al inframundo de nuestra ciudad, Jesús Francisco Conde de Arriaga. Otro conocedor de las entrañas de la noche es Rogelio Flores, quien creyó en mí para editar su primer libro de cuentos Adiós, princesa.
Me resta mencionar a dos narradores que descubrieron su pasión por la escritura gracias a la Especialización de Literatura Mexicana, impartida en la UAM Azcapotzalco , en donde comparto la profesión docente con Vicente Francisco Torres, Francisco Conde Ortega y Sandro Cohen, entre otros: me refiero a Adolfo Vergara Trujillo y Keshava Quintanar, quienes iniciaron estudiando Economía y Administración respectivamente en dicha universidad y acabaron, para su fortuna o infortunio, en el mundo de las letras.
El último autor al que aludo, y no por eso menos importante -todo lo contrario-, es Espartaco Rosales, alumno de Cohen y editor de Colibrí, con quien me confabulo para hacer leer a los alumnos del CCH Vallejo estos cuentos perversos, que encantan a las púberes canéfora y a los artistas adolescentes, para quienes, dicho sea de paso, he venido realizando este trabajo de antologador desde hace varios años. Finalmente ellos son los futuros lectores, escritores y críticos de lo que se esté escribiendo hoy.
Sólo me basta decir a los colaboradores de esta antología que he visto temblar, reír y rabiar a mis alumnos cuando leen sus textos. Me han confesado sus filias y fobias descubiertas a partir de algún cuento. Los he escuchado dramatizar alguna historia que parte el cráneo y el corazón. Me han dicho, desilusionados de su entorno y su sociedad, que ellos también quieren ser escritores y hacer cimbra al mundo. Los he visto escribir y leer un poema a sus novias. Las he visto enamorarse de alguno de ustedes.
Una cosa más quiero decirles: conmigo nunca encontrarán ninguna clase de legitimación, así que mejor, es tan sólo una sugerencia, háganse amigos de Christopher Domínguez. Mil gracias.

Texto leído el 22 de febrero de 2008 en la XXIX Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería durante la presentación de Fantasiofrenia. Antología del cuento dañado, compilado por Fernando Reyes, Ediciones Libera, México, 2007. 126 pp

miércoles, 11 de marzo de 2009

FUERA DE SERIE (tomo uno)

Margarita nació en Cd. Victoria, Tam., el 10 de junio de 1961 y ha participado en muchísimos eventos, juntas maratónicas y congresos Fuera de Serie. Fue Co-Fundadora de los albergues DAD y ASRAD en Tamaulipas; servidora de primera línea del Grupo "ÁGUILAS DE REYNOSA, así como Co-Fundadora y guía principal de "LOS HIJOS DEL CAOS" y "LOS ELEGIDOS", también en Reynosa, Tam., donde Mague trabajaba como Maestra de Primaria (aunque más a güevo que de ganas), en dos turnos y en planteles diferentes...pero llegó Rogelio y se enamoró profundamente de él.
Rogelio, con 60 años sobre su espalda, pinche desecho de la tercera edad, nació en Teocuitatlán de Corona, Jalisco; el 24 de Agosto de 1942. Aunque litigó por varios años, fue estudiante reventado, casi a punto de terminar la Carrera de Derecho en la Universidad Autónoma de Guadalajara; es también un ganadero fracasado; ler.- Oficial (retirado) del Pentatlón Militarizado Universitario; Co-Fundador de la Asociación de Charros de Atoyac, Jal., miembro activo del Grupo Cultural de esta población y más que nada, Fundador de los Centros de Recuperación y Rehabilitación para Enfermos de Alcoholismo y Drogadicción, mejor conocidos como Centros y Albergues CRREAD, A.C.
Así mismo, ha sido guía, promotor y co-fundador de un montón de grupos FUERA DE SERIE en toda la República Mexicana (con anexo y sin anexo). Ha participado además, en un chingo de revueltas con el fin de dividir a los grupos y hacer que el movimiento crezca...pero conoció a Mago en Reynosa y pronto se empelotó de ella, acabando para siempre con la leyenda viviente y vida aventurera del Ultimo Macho de Jalisco.
Como las cabras que ganan pa'l monte, estos dos personajes se fueron a disfrutar y a vivir a la montaña, concretamente en San Juan de los Bandidos, en el Municipio de Villa Atoyac, Jal; donde están construyendo sobre un terreno rústico bordeado por un río, el anhelado proyecto de LA VILLA DE LA SOBRIEDAD, un sueño que se está haciendo realidad, gracias al apoyo de toda índole, que están recibiendo por parte de sus múltiples agremiados y de personas de buena voluntad.
Si usted quiere, puede ir a saludarlos cuando guste y por el tiempo que quiera, quedándose a convivir con ellos en franca amistad y camaradería, pero sin beber, sin fumar, sin drogarse, sin jugar apuestas, sin enojarse como locos y sin tragar como marranos.
Ojalá vaya al monte, a contribuir con sus experiencias y relatos, dignos de tomarse en cuenta para los próximos tomos...y sirve que de pasada los ayudan a realizar su idea, con algo de tiempo, esfuerzo y dinero; ya que de promesas ideas y sugerencias dicen que ya están hartos.
Esperemos que este libro les resulte ameno y que desquite lo que pagaron por él...pero si no es así, favor de romperlo, quemarlo, tirarlo a la basura o regalárselo a la persona que más gorda le caiga.
Hacemos la aclaración, que no aceptamos ningún tipo de reclamo ni devolución de su dinero. Lo más que puede hacer, es enviarles una carta al Apartado Postal No. 10, de Sayula, Jalisco manifestando su inconformidad y por haber sido tan "ingenuos" o hablar al teléfono (01-342) 422-17-24, con el fin de saludarlos y mentarles su madre.
ATENTAMENTE
"EL EDITOR"