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lunes, 4 de agosto de 2014

NADIE EN CASA Alan Rojas Ramírez

Nadie en Casa
Antología poética, 2012 – 2014
por Alan Rojas Ramírez


Diseño de portada e ilustraciones Diego Rodríguez

lunes, 4 de octubre de 2010

El túnel

"Volví a casa con la sensación de una absoluta soledad.
Generalmente, esa sensación de estar solo en el mundo aparece mezclada a un orgulloso sentimiento de superioridad: desprecio a los hombres, los veo sucios, feos, incapaces, ávidos, groseros, mezquinos; mi soledad no me asusta, es casi olímpica"

La mejor parte del libro "El túnel", de Ernesto Sabato (según entiendo, se pronuncia como esdrújula: Sábato).
Bien puedes morir sin leer su libro, aunque sería una pena.



domingo, 2 de mayo de 2010

¿Cómo nació la idea del libro Cuidad Rap? Desde una autorreflexión del autor.

Tras publicar mi primera novela (Diario de un anónimo, 2006) comencé a trabajar en una antología de cuentos. Habré hecho unas 40 cuartillas. Ansioso -por nuevamente publicar- le platiqué a un reportero independiente, Alberto Solís, que en ese entonces colaboraba con la revista Milenio. Leyó el mejor cuento que tenía (a mi punto de vista). Su crítica me devastó: “Leí con atención tus textos, encuentro ideas y valor; sin embargo creo que no sólo debe nutrir a la literatura. Aprecio la inquietud de escribir y la valoro, lo que no entiendo es dónde está tu prisa, para qué apresurarte a publicar, lo que escogiste es un arte, algo que se cultiva y es con el tiempo”. Decidí no volver a escribir, al menos hasta que me cultivara lo suficiente. Los cuentos se empolvaron, olvidaron y, posteriormente, murieron. Frustrado por no poder escribir, al menos no éticamente para mi mentor, me cobijé en mi carrera. Sin embargo estudiar filosofía es como aprender el Kamasutra: ya quieres ponerlo en práctica.



Con el tiempo, y una vez que olvidé las palabras de mi gurú, decidí volver a escribir; pero esta vez a escondidas. Se trataba de una novela futurista, cuya trama era la reconstrucción de una nueva -y única nación- a partir de la conspiración global. Hablaba del comportamiento humano y, en especial, de un virus llamado “RexosT1”. Me encontraba escribiendo el segundo capítulo cuando llegó a mi televisor la noticia, en cadena nacional, del virus de la influenza (ah1n1); justo como comenzaba mi novela. Decidí cancelar mis escritos, pues me sentía bombardeado por prejuicios y la idea de que podrían pensar, mis allegados, que carecía de ingenio. Volví, de nuevo, a inmiscuirme más en mi carrera; intentando olvidar mis perversas ganas de escribir.



En las vacaciones escolares de invierno 2008, en un intento de canalizar mi locura y con las ganancias de mi primer libro, decido poner una cafetería: “La pequeña cuba”. En esta aventura me acompañó mi novia, quien, además de estudiar Derecho, se dedicó a la repostería. La cafetería sirvió de refugio para seguir realizando experimentos; como el dar clases de matemáticas a niños de secundaria (metiéndoles ética en los problemas a los pinches chamacos). Aquél refugió vio nacer al “Yelmo Colectivo”, donde desempeñé el cargo de Director; asociado con el Serpiente de MAL (Mentez adictaz luciendo)-CREW. Logramos, con apoyo de Cauce Ciudadano (y Avancemos de Ashoka) realizar un disco de Rap profesional titulado: “Margíname” (2009). Si cierro mis ojos vislumbro aquella época con fatiga: escuela, cafetería, Yelmo Colectivo, productor ejecutivo, vocalista de Magnolia Ridaz y maestro de matemáticas.



Un día pasó lo que tenía que pasar. La cafetería cerró y las clases de matemáticas fueron suspendidas; se rompe la amistad con el Serpiente y, extrañamente, con la mitad del MAL-CREW; y, por si fuera poco, mi compadre y grupo musical me dice que Magnolia está a un paso de tronar. Era como si una maldición me acechara. Las vacas flacas se comieron a las gordas y mis hombros conocieron el suelo. Tras perder la batalla decido exiliarme, fugarme a mi pulsión de muerte. Había perdido amigos, dinero y etcétera de cosas. Pero había ganado una frese: “No hay destino, sólo malas decisiones”.



Ciertamente la escuela, y desde luego que la novia, me habían domesticado. Ya no era el mismo de antes. El Rap era cosa del pasado. Nada, sino bueno recuerdos me ataban a él. No sólo me di cuenta yo, sino que por múltiples voces me llegaban rumores: “el Moreno es plástico”. ¿Alguna vez te han dicho plástico? Es una de las ofensas, o verdades, más dolorosas; es como decir: “chinga tu madre por diez al cuadrado” ¿no sé si me explico? Ciertamente seguía haciendo música, pero corriente y sin sentido; bajo el estandarte de: frustración.



Hay dos personas que valoro mucho en el Rap: el Perro Fumador (Magnolia Ridaz) y el Plata Ramírez (NSM625). Un día me acorralaron y atacaron con todo el arsenal del que disponían: cada verdad destrozaba mi narcisismo. Abatido por aquél combate reflexioné sobre cada uno de mis fracasos. Lloré, para qué esconderlo, lloré por la miseria espiritual en la que me encontraba. Como la oveja perdida quería regresar al rebaño del Rap.



Pasaron algunos meses, marzo del 2009, para que regresara al punto en el que había iniciado. Mi cabeza estaba sumergida en distintos proyectos, todos nuevos. Pero aún faltaba algo: escribir. Ciertamente escribía canciones, sin embargo no era suficiente para mí; necesitaba algo más.



No recuerdo con exactitud el día en que surgió la idea de hacer “Ciudad Rap”; supongo que fue en una infecunda noche, de esas que transcurren entre la ansiedad y los documentales japoneses del canal once. La idea consistía en hacer un libro que consiguiera plasmar la vida en el Rap; no lo que era, sino lo se vivía en su exponente más simple. Intoxicado por algunos diálogos Platónicos, descubrí que la única vía posible, para tal hazaña, se encontraba en la confrontación con los distingos agentes del movimiento. Por un momento pensé que podría escribir y, al mismo tiempo, seguir desenvolviéndome en el Rap; es decir: ¡había encontrado lo que buscaba! Desde luego que los primeros en enterarse de mi proyecto fueron el Perro y Plata Ramírez, quienes, después de todo, me exhortaron e incluso exteriorizaron su apoyo.



La plantación del libro fue silenciosa. Era necesario centrar cada una de las ideas para, con una especie de protocolo, lograr la meta fijada. Al cabo de un tiempo, en mayo 2009, el anteproyecto estaba culminado: correos, teléfonos y páginas webs de Raperos; cartas donde exponía el proyecto, temarios y cuestionarios; cámara fotográfica, de video y grabadora de voz portátil. Todo estaba listo para emprender la travesía.



Cursaba el sexto semestre de mi carrera cuando decidí mandar el primer bloque de invitaciones (aprox. Siete). El primero en saber del proyecto fue Rekom (STK Producciones), quien conocía desde los diecisiete años y, además, militábamos en el crew 4EK (cuatro elementos klan). Le mandé personalmente la invitación (vía Messenger). Estaba ansioso de saber su respuesta. Él, en cambio, se desconectaba y volvía a conectar del Internet sin responderme; hasta que, finalmente, se fue sin decirme una sola palabra. Ya, como decía, había mandado varias invitaciones por correo por lo que dije para mis adentros: “si este cabrón, que lo conozco, me bateó ¿qué podrán decir los demás?”. Esa noche me fui a la cama con una profunda desilusión. A la mañana siguiente abrí mi correo y -¡oh sorpresa! -tenía la primera respuesta. Se trataba de Bocafloja diciendo: “envíame las preguntas por aquí mismo y te las respondo adjuntando algunas fotos y lo que requieras. Un abrazo. Boca”. Ese mismo día, por la noche, Rekom me daba cita para ir a su estudio (y hogar). Ellos, hoy lo veo con mayor claridad, fueron los maderos que avivaron con gran fuerza la llama del proyecto.



Y como Forrest Gump dice: "…eso es todo lo que tengo para decir sobre eso"

Alan R. Ramírez

lunes, 14 de diciembre de 2009

APRENDERÁS...

APRENDERÁS...
William Shakespeare



Después de algún tiempo aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer a un alma...
Y aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad...
Comenzaras a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas...
Comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un adulto y no con la tristeza de un niño...
Y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío.
Después de un tiempo aprenderás que el sol quema sí te expones demasiado...
Aceptarás que incluso las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas...
Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma...
Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla, y que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida...
Aprenderás que las verdaderas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias...
Y que no importa que es lo que tienes, sino a quien tienes en la vida...
Y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir...
Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, sí estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian...
Te darás cuenta que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o nada, solo por el placer de disfrutar su compañía...
Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros de cuando será la última vez que las veamos...
Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tienen influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos...
Comenzarás a aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queramos imitarlos para mejorar...
Descubrirás que se lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto.
Aprenderás que no importa a donde llegaste, sino a donde te diriges y si no lo sabes cualquier lugar sirve...
Aprenderás que si no controlas tus actos, ellos te controlaran y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuan delicada y frágil sea una situación: siempre existen dos lados.
Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario, enfrentando las consecuencias...
Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica.
Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte.
Madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos.
Aprenderás que hay mucho más de tus padres en ti de lo que supones.
Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y sería una tragedia si lo creyese porque le estarás quitando la esperanza...
Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da el derecho de ser cruel...
Descubrirás que solo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben como demostrarlo...
No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo...
Aprenderás que con la misma severidad conque juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado...
Aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles...
Aprenderás que el tiempo no es algo que pueda volver hacia atrás, por lo tanto, debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores.
Entonces y solo entonces sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía más.
Es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de ¡enfrentarla!

jueves, 12 de noviembre de 2009

ADICCIÓN AL AMOR




Terminar una relación es un desequilibrio emocional para toda persona, pero romper una relación tormentosa implica emociones muy complejas y conflictivas que representan un desafío especial porque a pesar del dolor que les causa, muchas personas inteligentes y prácticas se ven incapaces de renunciar a este tipo de relación, a pesar de saber que es dañino. Una parte de ellas quiere escapar pero otra parte -aparentemente más fuerte -lo evita haciéndoles sentirse imposibilitadas para decidir. En ese sentido es que se configuran las relaciones enfermizas a las cuales equivocadamente les llaman amor.
¿Cómo podría alguien amar a quien le hace sufrir? y ¿cómo puede increíblemente luchar por ese amor tan perjudicial? Parece absurdo pero es mas común de lo que crees, mira a tu alrededor seguro hay un caso cercano, incluso tú misma donde sostienen relaciones prácticamente muertas por puro orgullo o egoísmo, relaciones áridas, sin vida como un desierto soportadas por inercia, fomentadas por la costumbre y apoyadas en las apariencias.

Aquí es necesario aclarar que una mala relación no es la que pasa por los usuales periodos de desacuerdo y desencanto que son inevitables cuando 2 personas pasan tiempo juntos sino que una relación destructiva es la que implica constante frustración, una relación que aparenta tener futuro pero ese futuro siempre está lejos. De hecho suele ser inalcanzable si es que esa persona está con alguien más o sencillamente porque no quiere un compromiso contigo.

Las relaciones carecen crónicamente de lo que uno o ambos miembros de la pareja necesitan; así se ira destruyendo la autoestima y evita que los involucrados avancen en sus carreras o vidas personales, estancándolas, se genera una atmósfera fértil para la soledad, la rabia y la desesperación debido a las diferentes frecuencias a las que viven, la falta de interés, poca comunicación significativa, escasos momentos para disfrutarse, no pueden entender que han pasado la vida consintiendo relaciones enfermizas en las que solo tratan de comprar o canjear cariño a costa del deterioro en el desarrollo en las demás áreas de la personalidad , este círculo vicioso lo manifiestas cuando sabes que la relación es enfermiza para ti y que quizás otros también te lo han dicho y no haces nada para romperla, al contrario, te das razones para retener la relación, que no son verdaderas del todo o lo suficientemente fuertes para contrarrestar los evidentes deterioros que sufres y cuando piensas terminar la relación, sientes una terrible ansiedad y un temor que te hace aferrarte más a esa persona además si estás a punto de finalizar la relación, te viene la resaca emocional, incluyendo malestares físicos que sólo alivias mediante ir a su encuentro, tal como hace un adicto a su droga perdiendo la capacidad de dirigir su propia existencia.

Debido a que estas personas no recibieron la atención o el cariño que necesitaban en su niñez buscan compensar indirectamente esa necesidad insatisfecha regalando su afecto a quienes les parecen emocionalmente necesitados. Les aterra quedarse en soledad y hacen cualquier cosa para evitarlo si su pareja le engaña, maltrata física o emocionalmente o saber que le es infiel, casi ningún problema es demasiado “costoso” si puede ayudar a ese alguien con quien se ha involucrado, obviamente su autoestima es críticamente baja y en el fondo cree que no merece alguien mejor, sueña que podría llegar a ser quien imagino sin advertir la realidad de la situación por eso no es extraño que exista una tendencia a los episodios depresivos, que intenta prevenir a través de la emoción de una relación inestable.

No necesitas ser un genio para saber cuando la relación no funciona ¿te sientes amada y respetada? ¿Te apoya y comprende tu pareja? ¿Sientes más energía para vivir o te la quita? Si no puedes contestar honesta y afirmativamente estas preguntas entonces no te engañes, no es amor, es un mínimo de dignidad y por alguna extraña razón te identificas y atraes a personas con esos mismos problemas, que encuentran el sentido de la vida en el conflicto porque así harán sentir al otro culpable para poder recibir cariño, en otras palabras es para llamar la atención, esto es destructivo y no es amor, debes encontrar por ti misma lo que te motive el placer de vivir y amar, cuando lo comprendas terminaras esa relación patológica.

Hay relaciones “prohibidas” con personas casadas, que se dicen a si mismas que él ya no ama a su esposa y que le gustaría dejarla pero no lo hace por sus hijos; no te engañes, él no dejará a quien ama por quien le gusta y en tu decadencia sigues con él en la obsesión que no te llevará a ningún lado.

Es bonito ilusionarse con alguien y pensar que es la persona ideal, pero pasar de la simple emoción a una obsesión ya no es sano porque lo adornaste con las características de tu persona idónea y la esperanza de que si las reúna hace que se convierta en tu obsesión. Cuando piensas en alguien que acabas de conocer no lo dudes, no es amor, solo atracción, siempre se idealiza a alguien, le endosamos todas las características de nuestra pareja ideal; hasta que conozcas mejor a tu amor platónico, sabrás con claridad sus defectos y virtudes, su vida, su manera de pensar y sólo en ese momento sabrás si es amor o sólo una falsa ilusión.

Cuando terminas con alguien, se dejan de ver y resulta que te has dado cuenta de que si lo amas……eso es obsesión. En la soledad, necesitas que alguien te ayude a olvidar momentáneamente, el no tener con quien pelear, ni discutir, te sientes vacía y piensas “sí lo amo”. En realidad es una necesidad egoísta de hacer sufrir a otra persona y que ésta te haga sufrir para no sentir la ansiedad.

La vida es muy corta y en extremo bella para desperdiciarla en sufrimiento con relaciones sin salida, es precisamente cuando terminas estas relaciones cuando aparece alguien a quien no hubieras conocido en circunstancias normales, diferente a todo aquello que habías conocido. Date una oportunidad de amar correctamente y a que te amen. El amor es crear, es cuidar, es honrar, es respetar, es confiar, es compartir, es corregir, es sacrificarse, recuerda ésto.

ĿåטŖα Olivares

En el Yelmo Colectivo

lunes, 9 de noviembre de 2009

Minicuento

LA NADA

El niño estaba haciendo nada, y de nada se conformaba; porque la nada es, eso que no se es.
-¿Quién eres?- le preguntó el psicólogo.
-Soy

Fin.

Alan R. Ramírez

domingo, 8 de noviembre de 2009

La Sexosa de Lenina

Una de mis partes favoritas, hace que me ponga cachondo. Nadie puede morir sin leer esta gran novela; y si ya la leíste, que esperas para hacer tu análisis filo-polí-todo.



Lenina se llevó una mano al cuello y dio un fuerte tirón hacia abajo. La blanca blusa de marino se abrió por la costura; la sospecha se transformó en certidumbre.

-Lenina, ¿qué haces?

¡Zas, zas! La respuesta de Lenina fue muda. Emergió de sus pantalones acampanados. Su ropa interior, de una sola pieza, era como una leve cáscara rosada. La T de oro del Archichantre Comunal brillaba en su pecho.

Por esos senos que a través de las rejas de la ventana penetran en los ojos de los hombres ... Las palabras cantarinas, tonantes, mágicas, la hacían aparecer doblemente peligrosa, doblemente seductora. ¡Suaves, suaves, pero cuán penetrantes! Horadando la razón, abriendo túneles en las más firmes decisiones... Los juramentos más poderosos son como paja ante el fuego de la sangre. Abstente, o de lo contrario ...

¡Zas! La rosada redondez se abrió en dos, como una manzana limpiamente partida. Unos brazos que se agitaban, el pie derecho que se levanta; después el izquierdo, y la sutil prenda queda en el suelo, sin vida y como deshinchada.

Con los zapatos y las medias puestas y el gorrito ladeado en la cabeza, Lenina se acercó a él:

-¡Amor mío, si lo hubieses dicho antes!

Lenina abrió los brazos.

Pero en lugar de decir también: ¡Amor mío! y de abrir los brazos, el Salvaje retrocedió horrorizado, rechazándola con las manos abiertas, agitándolas como para ahuyentar a un animal intruso y peligroso.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Carta de Cumpleaños

He querido compartir esta carta, en donde – aprovechando un cumpleaños- hago un poco de filosofía barata. Espero les guste, mis queridos fantasmas.
Alan R. Ramírez.



Sábado, 08 de agosto de 2009

¿Qué tan feliz es un cumpleaños?

El ser humano, en su afán de contabilizar y controlar todo, ha domado, en apariencia, al monstruoso tiempo. El tiempo es lineal y no un ula ula atorado en el robusto planeta tierra. El tiempo no es cuantificable, no es una libreta con doce fotos para cada 28, 30 ó 31 cuadritos. ¡Tú eres tiempo!

Observa -no te cuesta nada -, y ve el sentido que tiene la mayoría de las personas del tiempo. Cuantifican las cosas. He traído al “principito” para ejemplificar lo que digo:
  • Si decís a las personas grandes: “He visto una hermosa casa de ladrillos rojos con geranios en las ventanas y palomas en el techo…” No acertarán a imaginarse la casa. Es necesario decirles: “He visto una casa de cien mil francos” Entonces exclaman “¡Qué hermosa es!”.
¿No te parece un buen ejemplo? Aquí el dinero mediatiza la felicidad y –al menos la mayoría de las personas-, necesitaran crear círculos para adquirirla. Están las quincenas, o semanas, según el día en que llegue el dinero acumulado por su trabajo. Hay quienes, burgueses mamones, lo miden por años: “mi contrato es por 4.5 anuales” (el 4.5 puede ir en escalera, dependiendo su fortuna, miles _cientos- millones y puf). Pero, Liliana, ¡Tú eres tiempo!


Nos dedicamos a vivir la vida de una manera, como expresa Séneca en “sobre la brevedad de la vida”, tan rápida y sin la contemplación del pasado que, realmente, todo pasa en un pestañeo. La muerte más horrible, después del enamorado, es de quien no contempla el pasado, planifica el futuro y vive el presente; sus últimos días son sujetos de frustración. Joaquín Sabina dice que no hay peor nostalgia que añorar lo que jamás sucedió. Porque, sabes Liliana, ¡Tú eres tiempo!


Regresando a lo del tiempo. Cuando las personas crearon el calendario, justificado científicamente como el segmento de línea (tiempo) que tarda en gira alrededor del sol la tierra, evidenciaron también las grandes ventajas. El hombre puede saber en que momento se puede cultivar los alimentos. Pero jamás se imaginaron que éste sería el inicio de su nuevo temor: la mortandad. Mentiría si te digo que los cumpleaños, concientes, son felices. La gente sabe que -a cada cumpleaños- se acerca a la muerte, a su fin. Por eso intentamos que ese día sea extremadamente divertido, para que olvides que el final se acerca. Pero, Liliana, ¡tú eres tiempo!
Cuando, como dice Nietzsche en aquella novela de Irving, uno abre la llave oxidada de los ojos puede ver el mundo desde otra perspectiva. La borrosidad -causada por la acumulación de lágrimas (que se resisten a pasear por las mejillas) -provoca un ambiente más bello, más tierno. ¿Tú de que vas? Te preguntaras, no puedo ser el pesimista de siempre, por el contrario, quiero darte mis deseos: y que Dios te ayude a encontrar una muerte digna. Disculpa mi sarcasmo.


Eres una gran mujer, con defectos como todas. Tan grande que me es imposible verte. Si fuera niño, y quitando tu alcoholismo, serías una persona a quien seguiría, mi ideal a seguir. Dado que no soy un niño y, desde cierta perspectiva, me gusta la maldad, te contemplo con distancia. Contemplo tu hermosura, tu sencillez, tu amabilidad, nadie en el mundo se imaginaría que eres abogada. Te contemplo con ternura, como se mira a una foca con escasos momentos de nacida. Hoy adoro: tu pelo de dos colores, tu cuerpo de dos colores y tu humor de dos colores. Me encanta, no sabes cuanto, que me marques por teléfono por las mañanas y me hagas mi vida o más triste o más linda. Me encanta ir por ti a la av. cinco de mayo. Me fascina que manejes la motoneta y poner mi vida en tus manos. Adoro, o por tu Dios, adoro que me digas: “quiero comer”. Si me dejaras, hoy por hoy, extrañaría decirte todas las noches: “descansa… duermes rico… hasta mañana y… te amo mucho.

Feliz cumpleaños.

Atte. a mis 23 años

Alan R. Ramírez


jueves, 21 de mayo de 2009

HECTOR ROMERO DE FILOS

Próximamente saldrá a la venta el libro en el que participo nuestro amigo Héctor Romero (Fac. Filosofía y letras). Estamos ansiosos por poder leer cada página y, yeahh, brindar a tu salud.

viernes, 17 de abril de 2009

Mujer Obscura

Mujer Obscura

Mujer Obscura y solitaria, no camines mas en la lluvia
Tus pasos te han llevado lejos de casa,
entre mutantes anónimos;
dejaste que tus lagrimas te guiaran
y ahora has olvidado hasta tu nombre.

El frío de la noche se une al de tu cuerpo
Mucho tiempo has caminado sin encontrar un amigo
pero créeme, la ciudad es egoísta.
No esperes nada de una multitud de espectros.

Y todo este tiempo he esperado avivando el fuego,
dejando entreabierta la puerta.
Cuando la lluvia se extinga y brillen las estrellas
tal vez recuerdes que yo estoy aquí.

Puedes venir antes de que amanezca,
cruza el umbral, ven libremente y por tu propio deseo,
déjame ser esta noche tu imagen de la eternidad.

Y entonces te llevare al Lado Obscuro del tiempo,
a la Noche Infinita,
te rodearé con mis brazos como alas eternas,
nos amaremos en la Montaña de la Mas Lejana Media noche.

El fuego sigue ardiendo:
haré que la lluvia se extinga y brillen las estrellas
solo para ti.

Mujer obscura y solitaria, ven conmigo,
déjame ser tu imagen de la eternidad.


Mario Cruz (Emperador de la Noche Infinita)

jueves, 9 de abril de 2009

De legitimaciones, combates y enamoramientos



Por Fernando Reyes

Todos buscamos legitimarnos: los presidentes espurios o no espurios, las prostitutas que crean sindicatos, los ambulantes que se convierten en diputados o los escritores que buscamos un huequito en la historia de la literatura mexicana. Por eso estamos aquí, en un recinto histórico, científico y académico, en una Feria publicitada en todos los medios escritos y electrónicos, avalada y legitimada por todas las instituciones culturales y literarias.
En días pasados fuimos testigos del circo de dos pistas que dio la llamada crítica literaria de nuestro país en sempiternas vías de desarrollo. Christopher Domínguez inventó su propio diccionario de escritores y lo adjetivó como “crítico”. Se pegó el grito en el cielo, quizá con justa razón, pues Christo no incluyó a todos los que debía ser y les dedicó más espacio a unos que otros. Esto viene a colación, porque dos de los escritores que criticaron acérrimamente a Domínguez son autores incluidos en la antología que hoy nos congrega. Me refiero a Guillermo Samperio y a Eve Gil, autor y autora que se caracterizan por tener una pluma, además de talentosa y prolífica, combativa y contestataria. Samperio (1948), con más de 20 libros publicados que abarcan distintos géneros, Eve Gil (1968), autora de varios libros, ganadora de distintos premios e incansable estudiosa de la literatura escrita por mujeres, tienen algo en común: escriben desaforada y amorosamente, y combaten con la tinta, el papel y la imaginación. ¿Dónde quedó el postulado de Sartre “la imaginación al poder”?
En Fantasiofrenia. Antología del cuento dañado, para fortuna del editor, también participaron autores del calibre de Gonzalo Martré (1928) y Gerardo de la Torre (1938), dos de los escritores de más férreo carácter y actitud de lucha, social y literaria. Protagonistas de movimientos estudiantiles y sindicales, Gonzalo y Gerardo jamás han pactado canonjías o convenios oportunistas. Acostumbrados al desaire institucional y académico, ambos autores han aprendido a sacarle la miel al sarcasmo, a la ironía y a la crítica despiadada del establishment literario.
Sin embargo, los tiempos cambian y se nos enseña a saber negociar. Así lo han aprendido otros de los escritores fanatasiofrénicos aquí incluidos. A través de la fantasía, que no deja de poseer su carga social, y el realismo urbano, dotado de un erotismo velado, Alberto Chimal (1970) y Ernesto Murguía (1972), ambos ganadores de premios nacionales, expresan su joven postura conciliatoria, por medio no del pacto institucional y sí del trabajo diario, en distintos medios y como maestros de la Escuela de Escritores de SOGEM, en donde comparte sus técnicas narrativas con más jóvenes e incipientes escritores, como los que también colaboraron con sus cuentos dañados.
Antes de referirme a estos novísimos autores, comentaré unas palabras sobre otros escritores amigos, con quienes he librado batallas literarias y etílicas. Arturo Trejo Villafuerte (1953), quien con más de 30 libros publicados, sigue escuchando e impulsando a sus alumnos bachilleres de las clases más olvidadas de la periferia. Mauricio Carrera (1959), quien, a pesar de haber ganado cinco premios nacionales y haber entrevistado y estudiado a todos los escritores de su generación, es un narrador y periodista cultural excluido de los diccionarios, antologías y revistas oficiales. Ignacio Trejo Fuentes (1953), ha sabido conjugar la crítica periodística y académica con una narrativa fresca, inteligente y descaradamente humana. Marcial Fernández (1965), uno de los mejores cronistas taurinos, microrrelatista, es uno de los pocos editores en el país que apuesta por nuevos y desconocidos talentos dentro de la esfera oficial. Salud a todos ellos.
Dentro de los colegas, egresados de la escuela de Escritores, bautizados como “sogemitas”, se encuentran dos narradores que han sido incluidos en las antologías de Los mejores cuentos mexicanos: Guillermo Vega Zaragoza, incansable luchador de las letras mexicanas a través del periodismo cultural, la docencia y la difusión, y Edgar Omar Avilés, cuentista desaforado de los temas fantásticos. Ambos se han atrevido a colaborar en casi todas mis compilaciones. Les agradezco públicamente. Los demás autores sogemitas se caracterizan por ser entusiastas escritores nacidos a finales de los sesenta y principios de los setenta: el enigmático y polifacético Sergio Loo, la guionista talibana Myrna Díaz, el obsesivo y aficionado a la farsa Fernando Flores, el observador novelista Jesús Vicente García, el biólogo poeta Mario Jaime, el periodista viajero Mario Rodríguez Leija, el guerrerense y guerrero existencial Edgar Pérez Pineda , la sensual y sensible Rocío Noblecilla, quien ha dejado su natal Ecuador para apostar por la gente y la literatura en México, qué gigante osadía. El caballero de la misantropía, Mauricio Absalón; el valiente Andrei Vásquez, y la bella y electrónica Jessica de la Portilla me han acompañado ya varias veces a leer sus cuentos dañados ante públicos difíciles, y han salido muy bien librados. Ésta última pertenece a la generación de los nacidos en la década de los ochenta; lo mismo que el músico y literato que no le tiene miedo a las palabrotas y al inframundo de nuestra ciudad, Jesús Francisco Conde de Arriaga. Otro conocedor de las entrañas de la noche es Rogelio Flores, quien creyó en mí para editar su primer libro de cuentos Adiós, princesa.
Me resta mencionar a dos narradores que descubrieron su pasión por la escritura gracias a la Especialización de Literatura Mexicana, impartida en la UAM Azcapotzalco , en donde comparto la profesión docente con Vicente Francisco Torres, Francisco Conde Ortega y Sandro Cohen, entre otros: me refiero a Adolfo Vergara Trujillo y Keshava Quintanar, quienes iniciaron estudiando Economía y Administración respectivamente en dicha universidad y acabaron, para su fortuna o infortunio, en el mundo de las letras.
El último autor al que aludo, y no por eso menos importante -todo lo contrario-, es Espartaco Rosales, alumno de Cohen y editor de Colibrí, con quien me confabulo para hacer leer a los alumnos del CCH Vallejo estos cuentos perversos, que encantan a las púberes canéfora y a los artistas adolescentes, para quienes, dicho sea de paso, he venido realizando este trabajo de antologador desde hace varios años. Finalmente ellos son los futuros lectores, escritores y críticos de lo que se esté escribiendo hoy.
Sólo me basta decir a los colaboradores de esta antología que he visto temblar, reír y rabiar a mis alumnos cuando leen sus textos. Me han confesado sus filias y fobias descubiertas a partir de algún cuento. Los he escuchado dramatizar alguna historia que parte el cráneo y el corazón. Me han dicho, desilusionados de su entorno y su sociedad, que ellos también quieren ser escritores y hacer cimbra al mundo. Los he visto escribir y leer un poema a sus novias. Las he visto enamorarse de alguno de ustedes.
Una cosa más quiero decirles: conmigo nunca encontrarán ninguna clase de legitimación, así que mejor, es tan sólo una sugerencia, háganse amigos de Christopher Domínguez. Mil gracias.

Texto leído el 22 de febrero de 2008 en la XXIX Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería durante la presentación de Fantasiofrenia. Antología del cuento dañado, compilado por Fernando Reyes, Ediciones Libera, México, 2007. 126 pp

viernes, 20 de marzo de 2009

DIABLO GUARDÍAN

Yo no sé si usted llegó a mi vida con la misión expresa de rescatarme de una guillotina inminente, pero es cierto que su llegada me salvó de escoger entre la muerte y la locura.

La locura: una cárcel distante cuyas puertas son tanto más nítidas cuanto menos uno se resigna a vivir en el horror. La locura no brota como una súbita infección en el cerebro. La locura es aquella enfermedad que sólo amenaza cuando ya sus uñas se han alojado en las entrañas, de modo que pelear con ella es también despedazarnos el vientre, oprimirnos los pulmones, perder el miedo a la muerte como se pierden la inocencia y el amor.

El amor es un bien que no he perdido. Cuando entre las condiciones que se le ponen al amor no se halla la correspondencia de quien se ama, y en realidad tampoco puede hallarse ninguna otra porque se ha decidido amar incondicionalmente, el amor, que por su propia vehemencia vive más allá de posesiones tan irrelevantes como el bienestar y la cordura, sólo puede perderse con la vida. No he muerto, luego amo.

Amo a una mujer a la que no conozco, y tal vez a ello se deba que no pueda cesar de contemplarla cada vez que la ausencia del mundo me brinda el anestésico de la soledad. Sé que esa mujer existe, podría dibujar la fachada de su casa donde vive y pienso, porque así aún lo quiero, que ocupo algún lugar en su memoria; pero a mí la memoria no me ha servido sino para frenar mis pasos, atar mis ojos al interior de los párpados y proyectar en ellos la película más obsesiva del mundo: Dalila.

Dalila es un nombre que no tiene cuerpo. Dalila es la palabra que a diario me visita pero jamás se queda a dormir. Dalila son seis letras formadas por cuchillos. Dalila es el principio de la música y el fin de la plegaria. Dalila es ese nombre que un día escribí en los muros de la casa de Dios; desde entonces acaricio su textura, tal como otros recorren con manos, boca y ojos a sus mujeres. Dalila se pronuncia degollando la lengua, y luego acariciándola. Es el nombre que tuve que inventar para ocultar al otro: el innombrable, aquél que sepulté para ya no decirlo ni pensarlo ni escribirlo. Y si hoy abandono mi juramento y escribo ese nombre en el sobre donde habrán de viajar moribundas de miedo estas palabras, lo hago con el solo propósito de que lleguen hasta usted, aunque con la secreta esperanza de que jamás lo logren. Quiero pedirle perdón por mi atrevimiento, por mi cobardía y por cada una de las debilidades que con seguridad me hacen indigno de habitar sus recuerdos. Pero antes de narrarle una historia que es más suya que mía, debo también pedir perdón por ella, por Dalila.

Dalila es usted.



Xavier Velasco
publicado por Alma Laura O.