lunes, 22 de diciembre de 2014

LA JUSTA SOCIEDAD FRATERNAL DEL GRAL. FELIPE ÁNGELES / Alan Rojas Ramírez



  


   "Mi muerte hará más bien a la causa democrática que todas las gestiones de mi vida. La sangre de los mártires fecundiza las buenas causas".
                                  Felipe Ángeles




Sobre la heroica aura, brío indiscutible de estratega militar, el titán de la artillería, Felipe Ángeles, ocupa ya un lugar en el pensamiento filosófico de México. Soñador de la futura sociedad democrática, fiel a la soledad, temerario, se consagra como el moreno arquitecto de la Justa Sociedad Fraternal. Sea pues el presente escrito un motivo para explorar en las intempestivas aguas del pensamiento del General Ángeles. 

“Más vale morir corriendo tras una ilusión, que vivir desesperanzado. Si nos ha tocado la dicha o la desgracia de vivir en una época de prueba en que se juega el porvenir de la patria, abriguemos la esperanza de que nuestros hijos tengan el orgullo de decir: cumplió con su deber”. He decidido comenzar propiamente con estas palabras de Felipe Ángeles (carta a Emiliano Sarabia), por la capacidad de aglutinar su ardiente espíritu por la construcción de México democrático. Es, sobre todo, el manifiesto de un actuar social desinteresado por el mezquina búsqueda de obtener el poder; que como veremos más adelante, será uno de sus planteamientos antidictatoriales.

La democracia, aquella ilusión a perseguir y cuya fortuna se materializará en la Justa Sociedad Fraternal, tendrá su corazón en la educación e instituciones y fielmente velada por un ejército nacionalista, patriótico, que ostente la virtud de actuar como digno representante del pueblo. Es la representatividad hacia los comunes lo que imposibilita al mismo de reprimir o sofocar los sentimientos populares; es decir, su libertad a manifestarse en lo público. Ángeles tenía claro que era necesario destruir los ejércitos serviciales al caudillaje, pues “todo caudillo satisface naturalmente las condiciones de un dictador y sus tropas constituyen el instrumento más adecuado a su despotismo”, dando pasos agigantados a la corrupción para manifestarse como ente opresivo. Es, por lo tanto, el ejército al servicio dictatorial quien pone en riesgo las instituciones democráticas y anula  la participación ciudadana en lo público a consecuencia de una ceguera mercenaria.

El arribo a la Justa Sociedad Fraternal recaía para Ángeles en dos pasos, en la pronta reincorporación de la Constitución del 1857, y la representabilidad popular para hacer  todas las reformas a fin de perfeccionar las instituciones democráticas. Entre los dos pasos, manifestados propiamente en el Plan de Río Florido en 1918, propone en pleno desenvolvimiento revolucionario: gobiernos provisionales designados por el voto público, con miras a nuevas elecciones “de autoridades locales definitivas”. Así como la convocatoria a elecciones federales al término de la revolución por cualquier jefe supremo  que las fracciones revolucionarias nombraran. En este ejercicio de democracia, de sufragio, tanto gobiernos provisorios como definitivos tendrían que someterse a la voluntad del pueblo. Bajo la estabilidad habría que retomarse los trabajos legislativos y administrativos “de pasadas asambleas y gobiernos revolucionarios” por el Congreso de la Unión; ya sea para legitimizar o rechazar.  

Los planes democráticos para la Justa Sociedad Fraternal no son a mediano plazo, como expuse líneas arriba, ¡no!, es aún más complejo. Ciertamente es indispensable proteger las instituciones democráticas al igual que hacer las reformas pertinentes para su perfeccionamiento, sin embargo Ángeles vería que ello no podría por sí solo asegurar el próspero futuro, la patria que buscaba para sus hijos.

El corazón de toda cultura democrática recaerá en la educación del pueblo. Es la educación la que puede empoderar y lograr someter a sus servidores públicos bajo sus justas demandas; sobretodo, el pueblo puede valerse de esta educación para despertar valores éticos y morales que ofrezcan a los comunes un sentido de felicidad al cuál acceder, y la responsabilidad de sus acciones: "para que el pueblo mexicano sea feliz, es menester que él quiera serlo”. Bello es su interés por despertar a temprana edad los valores que emancipen al pueblo, al ciudadano, de lo que llamaría “pasiones malas”; las cuales son generadas por la ignorancia. La sentencia es que la educación, ética, moral, debe concentrarse en los niños.

Al respecto debo hacer un pequeño paréntesis de quisquillosa curiosidad. En su texto Autodefensa (1916), escrito a razón de las injurias hacia su persona por medios de comunicación de carrancistas y huertistas, señala que diversos intelectuales no sean “capaz de salvarlos del pertinaz azote de los dictadores que tienen encorvadas las espadas de los mexicanos”. Y elogia –sobre la ignorancia de la cultura democrática- a Villa como hombre de acción.  ¿Será pues que detrás de la educación debe existir una energía, una pasión positiva, es decir que la simple educación no bastará? Bueno, cierro el paréntesis.

El mexicano, de Felipe Ángeles (y quizá su modelo de humanidad), es aquél que pude ser dueño de sus acciones, que “tiene iniciativa propia”, totalmente emancipado y, sobre todo, “principios sólidos para la vida”. Sólo entonces, liberado de las “pasiones malas”, puede sentenciar: “Si nuestra obligación nos llama algún día a la lucha, no podrá ser más que por los ideales que conduzcan al engrandecimiento moral y material de nuestra patria”. Ahora, ojo, lo material es consecuencia del engrandecimiento moral; es decir de la interiorización a la materialización.

¿Por qué tanto énfasis en la construcción social sobre una base ética-educativa? Históricamente, argumentará, cuando un pueblo regido por las pasiones malas, sin moral, sin educación, que tiende a comportarse instintivamente este no siempre tendrá actos justos. Por ejemplo el robo y “la salvaje carnicería” que se dio en la dictadura huertista a razón de la simple intención de “desposeer al enemigo de sus riquezas”. Claro está que dichos impulsos se legitimaban a sí mismos: “por falta de instrucción, los revolucionarios, pensando hacer un bien al país, han suprimido de golpe, en principio, el régimen de la propiedad privada, sin darse cuenta de que con eso, en un país tan atrasado como México, sólo crean un despotismo infinitamente peor que el de Porfirio Díaz”.

Sin pretensión de hacer de la educación una panacea, sólo ésta puede revertir la alienación de los comunes. Un pueblo sin pensamiento crítico hace daño a la nación. La propaganda puede ser digerida con facilidad, como Carranza lo hizo al intentar ganarse al sector obrero con reformas socialistas cuando lo único que le interesaba era aumentar su “poder despótico”. Al respecto, y solo para acentuar, Ángeles se apropiará de una máxima H. G. Wells: “La educación debe preceder al Estado socialista”.

Pues bien, cerremos este pequeño esbozo interpretativo del pensamiento del General concluyendo que la Justa Sociedad Fraternal es aquella con la capacidad de crear consenso, de hacer participe a todas las ideas y pensamientos. Por ello la importancia de leyes justas e instituciones democráticas.  “la democracia también consiste en que cada uno se baste a sí mismo para que, en unión de los demás, pueda ser libre y, por tanto, disponer de libertad en su gobierno, en sus hechos, en su vida propia”. Sostenido sólo por el pueblo educado en el campo de la ética.





lunes, 4 de agosto de 2014

NADIE EN CASA Alan Rojas Ramírez

Nadie en Casa
Antología poética, 2012 – 2014
por Alan Rojas Ramírez


Diseño de portada e ilustraciones Diego Rodríguez

Pasillo cultural



Mantenimiento al  pasillo cultural

domingo, 29 de septiembre de 2013

Bloque a favor de la ratificación de Luis González Placencia

ORGANIZACIONES DE LA SOCIEDAD CIVIL LANZAN LLAMADO URGENTE Y ENÉRGICO A LOS ASAMBLEÍSTAS PARA ESCUCHAR LA VOZ CIUDADANA Y RATIFICAR A LUIS GONZÁLEZ PLACENCIA

·         Exigen que el debate no tenga colores partidistas ni tenga visos ideológicos
·         Un ombudsman está del lado de las víctimas y alejado de los intereses partidistas, se recordó

Diversas Organizaciones de la Sociedad Civil llamaron a los legisladores de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) a despartidizar y desideologizar el debate en torno a la ratificación de Luis González Placencia, por cuatro años más, al frente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF)
                Juan Martín Pérez, de la Red por los Derechos de la Infancia en México, señaló que Luis González Placencia debe ser ratificado porque La CDHDF es un buen ejemplo de cómo las comisiones de derechos humanos se pueden convertir en aliados de la ciudadanía. Además es referente de cómo deben defenderse, con autonomía, los derechos humanos en este país, especialmente cuando no todas las comisiones de derechos humanos hacen esta labor, algunas incluso funcionan como oficinas de relaciones públicas de los gobernadores. Llamó a los asambleístas del PAN a honrar su palabra y respeten su compromiso de no oponerse a la ratificación.
                Margarita Griesbach, de la Oficina de Defensoría de los Derechos de la Infancia, resaltó que en los últimos cuatro años en la CDHDF se han observado avances inusitados en aspecto de acompañamiento de casos específicos de violación a derechos humanos, mejores resoluciones, así como documentación y registro de irregularidades.
                Carlos Cruz, de Cauce Ciudadano, llamó a los asambleístas al diálogo con las OSC y empujar la ratificación porque de hacerlo no se vulnera a una persona sino al sistema de derechos humanos en la ciudad de México, con un acuerdo de partidista para la llegada de un actor que no tenga nada que ver con procesos de derechos humanos, así mismo pido al Partido Revolucionario Institucional, que se sumen a esta iniciativa de las Organizaciones de la sociedad civil, por la agenda de los Derechos Humanos en la Ciudad de México.
                Gloria Davenport, Prodiana, exigió a los asambleístas del PAN dejar de utilizar a los derechos humanos como una moneda de cambio.
                Nashieli Ramírez, consejera de la CDHDF, señaló que los asambleístas ya recibieron una carta firmada por la totalidad de los consejeros de la institución, en donde respaldan la ratificación de Luis González Placencia como presidente de la CDHDF, además de otra similar enviaron ex consejeros como Patricia Galena y Rolando Cordera, conscientes todos de que con ello se fortalecerá el trabajo de la Comisión. Igualmente pidió que el debate de este tema se desarrolle en el terreno de los derechos humanos, y no en el político-partidista ni de las ideologías.
                Jesús Robles Maloff, de Propuesta Cívica, recordó que para que un defensor del pueblo, un ombudsman, sea tal debe colocarse al lado de las víctimas y alejarse de los intereses partidistas, establecer un diálogo institucional y debe ser daltónico a los colores de los partidos para tener la característica principal de su independencia frente a los poderes público. “Eso ocurrió el primero de diciembre, señaló Maloff, cuando se dieron detenciones arbitrarias, este ombudsman, Luis González, hizo investigaciones exhaustivas y recomendaciones puntuales para reparar el daño en lo posible”, por eso defender la ratificación de González Placencia es defender a una Comisión que nos ha costado 20 años construirla.
                Daniel Gershenson, de la organización Al consumidor, llamó a la ciudadanía a lanzar a los asambleístas una lluvia de twitts en redes sociales para exigir la ratificación y precisó que en el blog de Robles Maloff se publicaron las 300 cuentas de asambleístas para que los ciudadanos nos manifestemos.
Aidé García, Católicas por el Derecho a Decidir, solicitó nuevamente que los asambleístas se abran al diálogo con OSC para que escuchen las opiniones de porque es tan importante la ratificación e instó a los diputados locales del PRD a votar en bloque a favor de la ratificación de Luis González Placencia para un periodo de cuatro años más en la Presidencia de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal.

                En el evento también estuvieron presentes Laura Bermejo, de Libre Acceso AC; Pedro Barbosa, de ABC Acción para el Bienestar Ciudadano; Carlos Ventura, de Centro de DH Vitoria; y Salomé Almaraz, del Centro DH Vitoria.

domingo, 24 de marzo de 2013

Taller de Filosofía





Taller de Filosofía. todos los domingos a las 13:00  hrs.

EXPO de ORIGAMI


jueves, 28 de febrero de 2013

Origami



Mauricio, Alan y Lucero

lunes, 17 de diciembre de 2012

El profeta de los mudos / Alan Rojas Ramírez



 
EL PROFETA DE LOS MUDOS


De tanto zurcir bocas
otro dialecto emergió,
reacción que arpegió
en pestañas y manos zocas,
en pies, mohines y sudores,
otro idioma…
…otros corazones.

                     1
                                                                                  [Y la pupila del profeta dijo:]
Callar el aleteo de sus brazos
Y el balanceo del mentón.
¡Callar el líquido tic de sus fracasos
Y el sistemático tac del tacón!
Apreciar
Que no es condición necesaria,
Ni armonía involuntaria
Enmudecer para escuchar;
Bien-apreciar
Que aún perdiendo el habla,
Certero golpe lanza
el dedo índice al enjuiciar.
                                                               [y al ver los llorosos ojos del mancebo, continuó]
Peor para el amante-amoroso
Poseedor de resplandecientes elogios,
Pues aun repleto de vastos jardines,
Habrá de abrazar sólo rocas y jazmines.
                                                                              [y al ver los pies del indiferente, continuó]
Buena fortuna ostentará el granuja,
Quien briba en yermo paraje,
Hará que la flor de la moza estruja
Al extirpar de su ceño un brebaje;
¡Oh! crápula: aquella-bella y crédula muda,
Que sucumbió con mirada encandilada,
Podrás tenerla siempre desnuda
Pero jamás lograr que se sienta amada.
                                                                       [y al ver los pómulos de la inocencia, continuó]
Sin duda ganarán los niños,
al domar cada uno de los hilos;
Pues de la serpenteante hebra nacerán sonrisas,
y cada sonrisa un canoro himno.
Así entenderán que en impúberes y gurisas
Se halla la jerigonza de los hombres del futuro.
                                                                            [y al ver las arrugas del pensativo, continuó]
¿Con cuánta ropa el ataúd se queda?
Elegir bien entre algodón, lino, lana o seda;
Pecado sería permitir que tanta vida-muera sin estética,
Y de locos abrigar la resplandeciente piel con fibra sintética.
                                                              [y al ver los zurcidos labios de la multitud, continuó]                        
Cuánta pena recae en mí sin amarlos
Al ver sus bembos remendados.
Les exhorto a besar con los brazos,
Al absurdo intento de cortarlos.
Pues al final hicieron lo que quisieron.
Pues al final amaron lo que desearon.
Caminaron sobre piedras erguidos,
Subieron firmes por la escalonada
y
 Verán
       que van
             De bajada
                     Los hombros,
                           de quienes hoy son mudos…
                                        …de quienes siempre fueron sordos.
                                   2
[El profeta cerró los ojos, y con ellos dijo:]
Si el corazón era ritmo: ¿por qué hicieron tanto ruido?
Jamás entendieron que las mentiras y verdades
Coincidían  en el melódico suspiro.  
    [y el profeta se desvaneció en la  espontánea        
         ceguera de la muchedumbre][punto-final]

jueves, 6 de diciembre de 2012

El amor se recicla / Alan Rojas Ramírez



Sé de personas que tiran el amor a un cesto de basura; allí, junto a las cáscaras del cítrico y el papel sanitario, por encima de las facturas, envolturas, frascos de vidrio y por debajo de las secas latas de cerveza. Se tira porque ya no sirve. Se tira con certeza. Se tira… se tira porque conservar peligrosa incógnita, no sólo fulmina sentidos, sino que pone en riesgo la vida misma.

Cuánto daño más crearemos a nuestro entorno y sociedad, antes de saber que el término basura nos involuciona; que su mención es ya en sí acultural. Es por demás decirlo: siempre que tengas un cesto llamado “la basura”, “la basura” serás. Por el contrario, “reciclar” resalta la virtud más grande del humano: la multiplicidad del ser.
  
Imagina que dejas de funcionar (basta con pensar en un fracaso) y te depositas en un gran cesto. Te piensas. Qué soy y qué puedo llegar a ser. La botella de vidrio no puede ser una pelota de plástico, pero sí una pelota de cristal cuya estructura la hará única y de función específica o diversa. Sales del cesto. Eres otro y el mismo… te has pensado y reciclado.
  
Así, notarás, que el amor puede tener la misma fortuna de ser acopiada para su reciclaje. Todo des-amor merece un cesto en el que se piense, se dé a sí misma una minuciosa y exhaustiva introspección que la impulse a volver. Lo que sería un error, es colocar al des-amor con el olvido, con el papel sanitario o junto a la decepción y por debajo de la seca lata en una bolsa que seguramente terminará enterrada por miles de bolsas, costales y cerros de heterogeneidad en espera de ser succionada por la homogeneidad milenaria.
  
Si tiras el amor en un cesto de basura, es seguro que no vuelvas a saber de él; sólo te quedará esperar a que otro te ofrezca una porción del amor que posee. Y si aquel tirado amor corre con la suficiente suerte, algún pepenador, individuos discriminados por las papilas gustativas de los comunes, podrá traerlo de vuelta. Pepenador  que hará  eso que en un principio te negaste a realizar: reciclar.  

       
 Alan Rojas Ramírez

sábado, 4 de febrero de 2012

LA IMPORTANCIA DE LA EDUCACIÓN FILOSÓFICA EN MÉXICO / Alan Rojas Ramírez


Hegel pensaba que la filosofía es hija de la época; es decir, surge de circunstancias específicas. Al parecer los modelos educativos surcan por la misma línea. Se educa para satisfacer las necesidades de una nación. Pues la educación, una educación planificada, no sólo es posibilidad de humanizar al hombre, sino que además es la vía para el desarrollo económico en un sistema demócrata y la base de una equidad social. Y es -sólo de esa manera- como se entiende lo que Descartes decía: las naciones son tanto más civilizadas y cultas cuanto mejor filosofan sus hombres.

En México ocurre una cosa curiosa, simpática. Pero antes acotemos nuestro diccionario. Añadamos, pues, que la educación es la otredad en un proceso de trasmitir para formar; formar conocimientos, formar valores, deberes, obligaciones, un plan de vida y, en fin, el adoctrinamiento del humano hacia el hombre. Bertrand Russell pensaba que “el objetivo de la educación es lograr que se perciba el valor de la realidad ajena a la dominación” con miras a crear “ciudadanos sabios de una comunidad libre”; y, además, que desarrolle las potencialidades en materia creativa: productos culturales que se repliquen exponencialmente, productos culturales que reflejen… la realidad particular y comunal del creador. La educación no engloba sólo comprensión del mundo, sino que -como dice mi (algo marxista) madre - ejerce como bobina para dejarlo mejor de como lo encontramos. Es adherir a lo racional lo razonable; es racional robar siempre y cuando satisfaga mis necesidades, sin embargo no es razonable si se pretende que el agente moral (en términos de libertad y autonomía) sea capaz de crear leyes morales con miras al Bien Común. Es entonces la educación es el motor para conseguir cambios sociales no excluyentes, justos; siendo la meta la adopción de una nación habitada por humanos asociados entres sí, reconocidos como iguales.

Sin embargo, y de esto nadie se asombre, la educación en México tiene la máxima de luchar por uno mismo. Hay un sinfín de causas con las que es posible especular sobre el por qué de la situación actual en México. Bastaría con mencionar dos: la falta de capacidad del gobierno para administrar las riquezas y la pésima formación de los individuos que la conforman. La segunda es consecuencia de la primera, de ahí la importancia de que sea analizada cuidadosamente qué se enseña y por qué se está enseñando; una mirada a la educación del mexicano.

En México la escuela se ha desvalorizado, colocándola como un recinto excluyente donde el que tiene la oportunidad se instruye para tener una mejor vida. Es el pensamiento que los señores de la humanidad nos han trasmitido, la máxima abyecta que Adam Smit despreciaba: “todo para nosotros, nada para los demás”. La educación nos deshumaniza. Es cierto, no podemos mentir. El modelo educativo es promotor de la desigualdad, marginación y, por tanto, génesis de la violencia. La educación de Russell posibilitaría la formación de ciudadanos críticos, capaces de reflexionar el acontecer de la vida pública y participar en ésta, trasformarla pacíficamente mediante el huso de la democracia; la nuestra nos convierte en mercancía… nos ensambla para vendernos a la mejor o peor empresa, etcétera y etcétera de los etcéteras.

Antes de seguir, es menester tomar un receso y hablar fugazmente de la democracia y su liga con la educación. Aristóteles pensaba que era un error guiarnos por la democracia, puesto que la mayoría no posee la verdad… siendo fácil caer en la tiranía; tiranía que hoy México vive… sí, Aristóteles no era filósofo, sino profeta. El mismo pensamiento se esboza antes en la República de Platón; la desconfianza a la democracia está en Séneca, Hobbes, Maquiavelo, Hegel, Cicerón, Santo Tomás de Aquino y el mismo San Agustín de Hipona. Si formalizáramos el argumento al estilo siglo XXI, se leería así: La democracia es el camino a la tiranía y sistemas oligárquicos, si y sólo si la mayoría no posee la verdad y/o vende su voto por despensas… hay gente a la que se lo exige la televisión. ¿Pero bastaría con educar al pueblo para que el argumento diera un giro estrepitoso? No, la educación no es garantía. En la Alemania NAZI, los educados terminaron realizando experimentos brutales con seres humanos. La educación debe ser orientada.

Regresemos del receso. A principios del siglo XX, nos expone Chomsky, la prensa obrera se había dado cuenta de la dirección de la máxima abyecta, misma que se presentaba como el Nuevo Espíritu de la Época: “hazte rico, olvídate de todo menos de ti mismo”. “Hazte rico, olvídate de todo menos de ti mismo”, es hoy en México y casi todos los lugares del mundo, el estandarte de la educación. Ya decíamos que el hombre se ve como mercancía, y que en su mayoría asiste a la escuela para la obtención de un papel que incremente su valor como mercancía. Se busca hacernos ricos para cancelar el sufrimiento y poder aspirar a lo que nuestras apetencias nos llamen, sin ningún límite. El hombre vive en penumbras, siempre infeliz, y el nuevo espíritu de la época le dice: “hay una salida, hazte rico”. El problema es que si cancelo al mundo como un todo, y lo concentro en mí sólo veré en éste lo que me sea útil. Y como diría Francisco de Quevedo: “La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come”.

No te preocupes si la UNAM no tiene una banca para ti, los señores tienen una frase que te puede ayudar: “Vales más sin estudios, esfuérzate”. La gente pude sentir que robando o cometiendo algún delito conseguirá sus fines. Recordemos que la escuela es excluyente, y por lo tanto muchos no podrán incrementar su valor en el mercado. La frustración por no poder desarrollar su plan de vida, es susceptible a manifestarse en conductas violentas. El narco y el ejército los esperan. El individuo está solo, pues sus homólogos velan por sus propios intereses. Añadamos que pertenecemos a un Gobierno, como lo decíamos anteriormente, corrompido y violento; qué poco puede importar al estudiado y al rechazado cambiar o buscar lo que Hume y Olivé decían: un Gobierno que se interese por el pueblo y una sociedad justa.

La apuesta es, en este caso, a una educación que posibilite la formación de ciudadanos responsables, críticos y participativos en lo que compete a políticas públicas en un sistema Democrático; la integración de actores sociales y una formación que oriente hacia la realización de un plan de vida. La educación filosófica, tomaré palabras de Fernando Savater, es “la preparación que faculta para vivir políticamente con los demás en la ciudad democrática, participando en la gestión paritaria de los asuntos políticos y con capacidad para distinguir entre lo justo y lo injusto”. Se lucha contra la Máxima Abyecta y el nuevo espíritu de la época, que han logrado desarticular los eslabones que vinculaban a los ciudadanos. De igual manera, o por reducirlo a una cosa, o porque se me acaban las palabras: se lucha contra el Neoliberalismo.

La educación posibilitaría una autentica democracia. Luis Tapia, filosofo boliviano, dice que la vía para el cogobierno es la igualdad y democracia; siempre y cuando “las mayorías y también las minorías participen en la vida política y en los procesos de gobierno”. Por ello ve a los regimenes liberales como una democracia reducida a la faceta electoral; donde partidos empresariales se montan en pocos meses y promocionan sus propios intereses, y los partidos que representan al sector popular y trabajador se conforman con largos procesos de organización. En ese sentido, mientras se den estructuras sociales que impliquen mayor desigualdad, el proceso electoral no será posible. La educación puede desfasar a la democracia de simple método electoral, a un cogobierno en condiciones de igualdad y libertad.

Pienso que en nuestra época, alcanzar un lugar habitable en términos de igualdad y libertad, sólo es posible mediante una educación filosófica, que forme ciudadanos responsables, críticos y participativos. El pueblo educado bajo la colectividad, utilizará a la democracia para la creación de una sociedad justa; y de esta manera podrá realizar su plan de vida. El ciudadano es el único que pude hacer un cambio pacífico, legal ó ilegitimizarlo democráticamente; sin excluir a las minorías. De lo contrario seguiremos en lo que Bolívar Echeverría exponía: en una democracia que sirve para poco, a diferencia del largo alcance que puede tener; sometidos a la burguesía que impone su voluntad, y quienes representan el poderío que se desvincula del pueblo; y una política que perdió el discurso racional, convirtiéndose vulgarmente negociadores.

Se terminaron mis tres cuartillas. Y no es de mi interés salirme de los límites permitidos. Pa pronto muchachos: no se debe permitir la desaparición de la filosofía en el sistema medio superior. Y…. fin.